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Pequeño
pueblo puneño, situado a 55 kilómetros a sudoeste
de Abra Pampa, a una altura de 3.377 m.s.n.m.;
por la Ruta Provincial 11, sus orígenes hispanos
se remontan a 1602. En Casabindo, cuya toponímia
indicaría "Valle blanqueado y quemado
por escarcha".
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Fue
antiguo asiento indígena, y en las proximidades
se asientan los yacimientos arqueológicos de
poblados primitivos como Sorcuyo extremo norte
de la Laguna de Guayatayoc (a 23 Km de Casabindo).
En el siglo XVIII, Casabindo cobró inusitada
importancia al levantarse en el pueblo la iglesia
Construida con piedra canteada que le da un
aspecto sólido e imponente que valió la denominación
de la Catedral de la Puna .
Unas de las campanas en la torre lleva la fecha
de 1722, La bóveda es de material, de forma
de medio cañón, y continua hacia el frente hasta
cubrir el atrio. La decoración interna es de
gran valor histórico.
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El
Toreo de la Vincha
En ocasión de la Fiesta Patronal de la
Virgen de la Asunción,
tiene lugar una lidia de toros,
espectáculo incruento
donde improvisados reclutados entre los muchachos
del público asistente deben procurar arrebatar
de las astas del animal una cinta con monedas
de plata que son ofrendas a la Virgen.
Esta
corrida se realiza en el patio rectangular frente
a la Iglesia, todos los 15 de Agosto.
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Es
una costumbre española trasplantada con forma
propia del norte argentino y que perdura desde
la época de la colonia, se diferencia porque
aquí no se hiere ni mata al animal.
Desde las vísperas del 15 de
agosto suenan las campanas y revientan bombas
anunciando la próxima alegría. En la noche se
cantan las Vísperas y después, en la puerta
de la Iglesia, como se hizo en el Novenario,
aunque con más solemnidad, se bailará el Suri,
y los Caballitos, sí se encuentran quiénes lo
saben danzar.
Desde el alba la Iglesia está llena de fieles
para la Primera misa de comunión.
Terminada la misa, la procesión dará vuelta
a la "plaza de toros", deteniéndose
en las "posas" para incensar las imágenes.
La variedad de colores cálidos de los vestidos
y ponchos, de los arcos de las andas y de los
arreglos de las imágenes, rompe la monotonía
del rojizo dominante en el paisaje y del color
tierra de la estenografía edificia.
La misa solemne empieza tarde. Se repiten las
escenas de la misa anterior, y luego se realiza
la procesión que recorre las calles del pueblo.
Se detienen en cuatro esquinas. Se inciensan
las imágenes, y al llegar al templo, se las
coloca en su lugar preferencial, mientras los
bailarines hacen su "adoración" en
la puerta.
Solamente el mediodía pone una pausa en la intensidad
de la fiesta casabindeña, ya que después del
almuerzo, se sigue festejando y así se llega
al toreo. Cabe notar que el toreo no es cruento
y es el único de su naturaleza en todo el territorio
de la Republica Argentina.
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Desde ese momento, Casabindo
vive pendiente de lo que se ha de realizar
frente a la Iglesia, en "la plaza
de toros" y con la imagen de
la Virgen en la puerta, como bella espectadora
divina.
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Comenzará lo imprevisto y lo
improvisado, cualquiera será torero para cualquier
torito. Se necesita únicamente uno dosis de
valor y agilidad. El Toreo de la Vincha no es
otra cosa que la oportunidad
que tiene cada lugareño de ofrendar a la Santísima
- a la "Mamita"- todo
su valor y coraje, su
altivez como la de los cerros, con tamaña e
indescriptible unción de fe.
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El secreto del éxito consiste en que el
improvisado torero saque, de entre los
cuernos del animal, una cinta roja con
monedas de plata antigua que lleva atada
a los mismos. Es la misma cinta roja que
estuvo a los pies de la imagen de la Santísima
Virgen durante la procesión. La imagen
de la Virgen será colocada en su nicho,
y Casabindo volverá a su silencio y a
su soledad.
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Accesibilidad
al lugar: situado a 55 kilómetros a sudoeste
de Abra Pampa, a una altura de 3.377 m.s.n.m.;
se accede por la Ruta Provincial 11
Epoca
del año que se puede visitar: todo el año.
Averiguar en Gendarmería el estado de la carretera.
Actividades
que se pueden realizar: recorrer el pueblo,
observar la cultura de la población, concurrir
a las fiestas patronales.
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